1. ¿Qué es la citología y cuál es su objetivo?
Aunque comúnmente se asocia directamente con el cáncer, su función es más preventiva que diagnóstica de una enfermedad avanzada.
- Detección precoz: Su objetivo principal es identificar lesiones precancerosas en el cuello del útero. Al detectarlas en etapas iniciales, se pueden tratar antes de que evolucionen a un cáncer de cuello uterino (cérvix).
- Seguimiento: Permite observar si lesiones leves desaparecen por sí solas o si requieren intervención médica inmediata.
2. Preparación y condiciones para la prueba
Para que los resultados sean fiables y la muestra sea de calidad, se deben seguir ciertas pautas:
- Menstruación: No debe realizarse durante el periodo, ya que la sangre oculta las células y dificulta la visión del patólogo. Lo ideal es acudir 3 o 4 días después de que haya finalizado el sangrado.
- Relaciones sexuales: Se recomienda evitar el coito 24-48 horas antes de la prueba. El contacto puede inflamar ligeramente el tejido o dejar restos de semen y lubricantes que alteran la muestra.
- Higiene y productos: No utilices duchas vaginales, óvulos, cremas o espermicidas en los días previos.
3. Frecuencia y edad recomendada
La frecuencia de las pruebas ha evolucionado gracias a los avances en virología.
| Edad | Recomendación |
| 16 - 18 años | Primera visita informativa (anticoncepción, prevención de ITS). No suele requerir citología si no hay actividad sexual. |
| 21 - 25 años | Inicio de las citologías periódicas. |
| Cada 3 años | Es el intervalo estándar recomendado por la mayoría de sociedades médicas internacionales en mujeres con resultados previos normales. |
| A partir de los 65 años | Se puede finalizar el cribado si las últimas pruebas han sido negativas y no hay antecedentes de lesiones graves. |
Actualmente existe un debate médico. En muchos casos, se prefiere alternar la citología con el test del Virus del Papiloma Humano (VPH). Si se hace el test de VPH y da negativo, el intervalo entre revisiones puede ampliarse de forma segura.
4. ¿Qué puede (y qué no puede) detectar?
Es común confundir la citología con un chequeo completo de enfermedades de transmisión sexual (ITS), pero tiene sus límites:
- Lo que sí detecta: Alteraciones en las células del cuello uterino e infecciones comunes por hongos (candidiasis), trichomonas o ciertas bacterias.
- Lo que no detecta: No es la prueba eficaz para diagnosticar clamidia, gonorrea, sífilis o VIH. Para estas patologías, el ginecólogo debe realizar un cultivo específico o análisis de sangre.
5. Posibles efectos secundarios: El sangrado post-prueba
Es totalmente normal experimentar un leve manchado tras la extracción. Esto ocurre porque el cuello uterino está muy vascularizado y el roce del cepillo o la espátula puede causar un pequeño rasguño, especialmente si la zona estaba algo irritada. Este sangrado suele ser escaso y desaparece en pocas horas.
Si necesitas realizarte una citología, contacta con Sergine Médica para que podamos ayudarte.
0 Comentarios