El dolor durante las relaciones sexuales puede aparecer por diferentes motivos y no siempre tiene una única causa. Factores físicos, hormonales y emocionales pueden influir en cómo se vive la intimidad. Identificar el origen del dolor es el primer paso para entender qué está ocurriendo en el cuerpo y poder buscar una solución adecuada, sin normalizar el malestar ni resignarse a él.