La salud masculina ha estado históricamente rodeada de silencios y una malentendida "resistencia" al médico. Sin embargo, acudir al urólogo es, por encima de todo, un acto de inteligencia y responsabilidad. Muchos de los procesos que afectan al sistema urinario y reproductor masculino se desarrollan de manera progresiva y sin causar estruendo, por lo que esperar a sentir un dolor insoportable suele ser una estrategia de riesgo.