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¿Por qué las mujeres no hablamos de sexo con total libertad?

chicas hablando de sexo

¿Por qué las mujeres no hablamos de sexo con total libertad?

En pleno siglo XXI, es cierto, que las mujeres tenemos mucho más claro que a nosotras nos gusta disfrutar y practicar el sexo tanto como a los hombres y el tipo de relación sexual que nos apetece tener. Pero de ahí a hablar libremente sobre lo qué nos gusta, cómo nos apetece, cuándo o con qué disfrutamos más,… todavía hay un trecho.
 
Esto pasa cuando nos justamos con las amistades  y hablamos de muchas cosas: los estudios, el trabajo, la familia, las amistades, las parejas, los chicos, los rollos, las vacaciones, un libro, la música que nos gusta, es decir, de la vida en general. Pero dentro de “esa vida en general” también está el sexo y de eso no hablamos, cómo lo vivimos, qué nos gusta, qué no nos gusta, qué dudas tenemos, qué experiencias malas o buenas hemos tenido, etc. Si estamos en grupo, aunque el sexo en sí sea un tema divertido que surge con frecuencia en las conversaciones, se evita tratar de la propia sexualidad. Se habla de sexo en general pero no del que “yo como mujer” práctico. Estas son cuestiones que también forman parte de la vida de las mujeres, de sus relaciones y sin embargo se siente como algo muy privado, algo que nos da vergüenza expresar.
 
Si nos fijamos en los chicos el hecho de que hablen de sexo, incluso desde adolescentes, es lo más normal del mundo. Hablan de masturbación, de las prácticas que les gustan, de sus fantasías, de sus experiencias con todo detalle… pero si una chica habla de sexo con esa misma libertad se la mira “raro”, cuanto menos, o se la tacha de facilona.
 
Una de las razones es el miedo a ser juzgadas y catalogadas como “guarrillas”, como esas “malas mujeres” que no merecen el respeto de los chicos. No por ser malas en sentido literal sino por no seguir la norma social de lo que debe ser una “buena mujer” y como debe comportarse. Otra de las razones es el tipo de relaciones sexuales que se transmiten en las películas, series, etc. Relaciones rápidas, sin preliminares ni juego sexual previo, siempre satisfactorias, sin conflictos y unidas en la mayoría de las ocasiones a lo sentimental. Es decir, relaciones no reales que lo que provocan en el imaginario colectivo, tanto de chicos como chicas, es que se tenga una imagen equivocada y muy distorsionada de cómo se practica el sexo. Por eso, cuando surge algún problema, ya sea porque no se ha disfrutado sexualmente, porque en realidad no te apetece o no te gusta una determinada postura y te gustaría probar o practicar otra… o por cualquier otro motivo, lo que suele pasar es que se le quite importancia e incluso no se hable de ello. Pero además, nos encontramos que en la actualidad, lo más frecuente es que se mantengan relaciones sexuales con alguien que acabas de conocer o que conoces de hace poco, por lo que se hace  más difícil aún hablar con sinceridad de estas cuestiones.
 
Es cierto que en muchos sentidos las mujeres están rompiendo poco a poco el mito de la pasividad frente al disfrute, cada vez conocen más sus gustos y su cuerpo pero en muchas ocasiones este papel activo en la relación es más para satisfacer la pareja que para satisfacerse a ella misma.
 
Todos estos prejuicios sobre las chicas que hablan libremente del sexo que practican son estúpidos y coartan la libertad de las mujeres para expresar sus vivencias. Aún hoy, con toda la información sexual que existe, las mujeres no pueden presumir de disfrutar plenamente de las relaciones y decir lo que les gusta y les apetece del sexo que practican abiertamente en una conversación con amigas y amigos. Lo que provoca que en muchas ocasiones las mujeres maquillen su realidad sexual e incluso no hablan de ella.
 
En la medida en que el sexo siga siendo un tema “prohibido”, permanecerán vivos todos los mitos y represiones que dificultan vivir libremente la propia sexualidad con plenitud y sin complejos. Existen muchos tabús que romper para avanzar hacia relaciones sexuales sanas, satisfactorias y libres de estereotipos que nos encorsetan tanto a hombres como a mujeres.
A continuación os ponemos algunos mitos que os animo a romper, como es:
 
·       Hablar de la masturbación femenina
·       De las fantasías sexuales que tienen las mujeres
·       Que los hombres siempre quieren tener sexo y las mujeres no
·       Que las mujeres para tener sexo tenemos que tener cierto vínculo sentimental.
 
¿Se te ocurre alguno más? Mándanoslo en forma de comentario.
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